Origen del proyecto

Este emprendimiento surge como desarrollo de un equipo técnico-científico integrado por Investigadores y Becarios del CONICET con sede en el Instituto de Investigaciones y Políticas del Ambiente Construido (IIPAC-UNLP-CONICET- La Plata), con experiencia y años de trabajo en el campo del desarrollo de tecnologías sociales orientadas a la mejora del hábitat popular.

El equipo técnico se asoció a la Cooperativa de Recicladores Sol-Plat y a la Cooperativa Barrios Productores LTDA (ambas de La Plata). La motivación principal para llevar adelante el emprendimiento es la posibilidad de generar empleo y a su vez reducir los impactos en el ambiente, reciclando un material de descarte que es de amplia disponibilidad en las calles y en la industria.


¿Cómo surge el proyecto?

El proyecto parte de una innovación en el proceso de fabricación de la tecnología, asociado a la recuperación del Poliestireno Expandido (EPS) de descarte sin destino post-consumo. El EPS es un material ampliamente utilizado como aislante y como embalaje para proteger productos frágiles. Se caracteriza por ser sumamente liviano, debido a su composición mayoritaria por aire y solamente un 2% de poliestireno. Debido a su bajo peso y gran volumen, es un material poco rentable para su reciclaje, por lo que en su mayoría acaba en el relleno sanitario.

Toneladas de EPS se consumieron en 2018

Según el Instituto Petroquímico Argentino (IPA) más de 25.000 toneladas de EPS se consumieron en 2018, lo que significa un consumo de alrededor de 570 gr/hab anualmente en el país. Debido a que la venta del material en bruto no es una opción viable, se requiere del procesamiento del material para su reinserción en el circuito de mercado y de uso.

En este sentido, se han podido identificar dos alternativas de procesamiento del material en bruto. Algunas cooperativas del país trituran los embalajes para su uso en distintas aplicaciones, ya sea como relleno liviano para la construcción o como relleno de almohadones y similares.


Sobre el producto

El producto apunta a resolver problemas en la habitabilidad y el confort térmico en el interior de la vivienda, derivados del uso de materiales inadecuados o insuficientes para el aislamiento térmico. Este problema es particularmente acentuado en los barrios populares donde las viviendas suelen ser de paredes de madera simple, con techo de chapa.

Los materiales de aislamiento convencionales, si bien tienen buenos rendimientos térmicos, tienen un costo elevado y producen impactos ambientales desfavorables durante su producción, aportando a la generación de residuos no degradables. En este sentido, el producto consiste en la generación de placas en base al reciclado de poliestireno expandido (EPS), evitando la generación de nueva materia prima y extendiendo el ciclo de vida de los descartes para producir placas de costo moderado, versátiles y de fácil construcción.